Antes de nada, tengo que pediros perdón por esta laaaaarga ausencia. He tenido un parón lector bastante importante. Hacía mucho tiempo que no sufría uno tan largo y... os debo una explicación. Creo que llegó un momento en el que tenía tantas cosas que hacer, tantas cosas organizadas, que no daba a basto. Siempre pongo la excusa de la carrera, pero es que es completamente cierto: me quita muchísimo tiempo, tengo un montón de exámenes, de prácticas, de trabajos... También tengo dos horas diarias de inglés porque me estoy preparando el Advanced, tuve una serie de problemas personales que realmente me dejaron por los suelos, sin ganas de hacer nada, solo de que pasaran los días... y si juntamos todo eso a que quería exigirme demasiado con el blog para darle un buen empujón... terminamos en lo que tenía que terminar: Patricia con problemas de estrés y sin hacer realmente nada de todas las cosas que tenía que hacer.
Pero bueno, ya que os he explicado un poco las cosas malas, os doy la buena noticia: aquí estoy otra vez, con energías renovadas y con una planificación mucho más asequible para que yo también pueda atender mis obligaciones de la universidad y dormir de vez en cuando. Desgraciadamente, no he terminado de pasar el bache de mis problemillas personales, pero estoy mucho más optimista y con ganas de salir del agujero. Os voy a dejar por aquí una frase para que el que se sienta identificado con ella:
"La esperanza es lo último que se pierde, sí, pero a veces es mejor tomar una decisión dolorosa, pero que a la larga va a ser lo mejor para ti, que seguir siendo infelices día sí, día también, solo porque tengamos la esperanza de que algún día las cosas sean diferentes"
Así que vamos a apartar de nosotros las cosas que nos hacen daño, y vamos con lo más maravilloso y más bonito del mundo, ¡que son los libros!
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